
Memorial del covento' ha acompañado a José Samarago en su último viaje. El Nobel portugués ha sido incinerado en la capital lusa junto a una edición de ese título, una de sus obras fundamentales y gracias a la que conoció a su mujer, Pilar del Río.
La obra fue depositada junto a su féretro por Eduardo Lourenco, coetáneo de Saramago y considerado uno de los intelectuales portugueses más destacados del siglo XX.
Lourenco entregó el libro, con lágrimas en los ojos, a Pilar del Río, yescribió unas palabras que nadie leyó, ya que fue cerrado y depositado junto al féretro en la capilla ardiente del Salón de Plenos del ayuntamiento lisboeta.
Por deseo de su ahora viuda, el libro fue colocado entre las manos del escritor antes de cerrar el féretro e incinerado con él.
Una celestina involuntaria
Blimunda, la protagonista de 'Memorial del convento' y una de los personajes femeninos más importantes y logrados de Saramago, fue también la celestina involuntaria entre José y Pilar.
Ocurrió en 1986, cuando Pilar del Río, entonces una joven periodista que trabajaba en Sevilla, compró el libro y le gustó tanto que lo regaló a sus mejores amigas, a las que comentó su determinación de conocer a ese hombre capaz de llegar tan al fondo del alma femenina a través de Blimunda.
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