Una triste despedida, un corazón sin consolación
son señas de que ha habido una desilusión o un desamor.
Descarado el ser amado que no te tiene compasión
que te rompe, te tira y te abandona, mí querido corazón.
Que te olvida, y te maltrata por algo leve y sin amor
por saciar su necesidad y dejarse llevar por la tentación.
Que dice en un mensaje, por cel o por e-mail,
“para mi no fuiste más que una noche en un motel”.
Más fueron años de martirio y muchas noches de soledad
que tú, mí querido corazón, no te dejabas de preguntar
Adonde fue aquel ser querido del que tan perdidamente me enamoré,
aquella persona que por tanto tiempo mi juventud y vida le entregué.
Mas aún herido como estas, no dejas de querer
aquel maldito amor que tantas veces te fue infiel.
Pero hoy te digo mi corazón que en la vida si hay fe
todos pagan lo que hacen, y tu volverás a querer.
Tal vez no hoy ni mañana, ni pasado ni en un mes,
pero si valdrá la pena la espera que hagas por él.
Aquel amor que te dará vida, ternura y felicidad
para que vuelvas a la alegría y dejes atrás la soledad...







