Esta excelente película dirigida por James McTeigue, trata de la historia de Raizo, un ninja rebelde en busca de venganza salido de El Clan de la Arena Negra, el más viejo de los nueve clanes que se remontan a los tiempos imperiales, dedicados a proporcionar asesinos a cualquiera que pague cien libras de oro. Raizo había destacado en el clan por haber sido el mejor estudiante, pero una tragedia y la insensibilidad del clan lo hizo desprenderse del mismo. Años después una investigadora se encuentra metiendo las narices donde no le corresponde y nuestro protagonista se encomienda la misión de defenderla de su propio clan.
En este filme predominan las escenas rebosadas de acción de principio a fin, así como las constantes mutilaciones repentinas y enfrentamientos. También se rompe con la concepción tradicional de los ninjas, pues se muestran como si fuesen demonios sombra sigilosos totalmente letales con la habilidad de curarse, proyectar sus sombras, desaparecer en la penumbra, y lanzar estrellas ninja con gran velocidad y precisión.
A pesar de la acción y constantes peleas, hay escenas humorísticas y se podría decir que esta película tiene el balance perfecto entre diálogo y movimiento.







